Sunday, August 12, 2007



Fluye

Si el manto negro cayera esta noche me arrepentiría
sentiría pena de no haberte dicho tantas cosas que tengo en mi corazón.

Siempre he sido indecisa...perdóname
mi perfección ha llegado a su límite
y mi alma se ha gastado en jirones de tiempo
ahora he caído en un limbo infinito de penurias y preocupaciones.

Algunos me dicen que soy meláncolica
Otros me dicen que a veces olvido mucho

Y los menos creen que tengo un poco de talento innato.

Me tildan de agradable

De decidida
Y a veces de atrevida

Sepan ustedes que solo tengo,
Un balde lleno de cristales rotos
Donde lágrimas y penas se han vertido.

Mi alma grita por dentro
pero yo no quiero que la oigan
siento miedo,
miedo a que me digan
que mis palabras son de dolor
y no la algería esperada.

¿Hasta cuando estar así?
Con el dolor profundo de tu ausencia

Con la frustracion que siento
Con el miedo a dañarte

Con el miedo al fracaso

Me dirás tú acaso
¿que mejor día hay para mi?
No mires en mis ojos
que
solo encontrarás ternura
y uno que otro secreto

Por ahi la vieja
me dijo
que era amor
otros me dijieron que era indecisión

¿tienes tú la respuesta a esto?
¿la tengo yo?

Quedémonos en el mar de incertidumbre
donde solo una pequeña brisa
nos hace sentir como queremos

sin miedos

sin nadie
solo nosotros
sin molestarnos...fluyamos
en la profunda calma de nuestros corazones solitarios

Wednesday, August 01, 2007


Cierra tus ojos e Imagina

Imagina que estás sentado bajo un arbol grande.
esperando que la carta que lanzaste al viento llegue a su destino.

Imagina que no llega nunca, que tu esfuerzo fue en vano.

Imagina que miras cada vez hacia atrás buscando a que aparezca
y que las miles de veces que miraste fue en vano.

Imagina que no llegó pero que el viento sigue soplando.

Un día te fijas que una silueta se acerca
Te parece conocida
No te parece conocida
La silueta llega frente a tí
Y tú notas que las facciones que tanto buscaste
No están ahi
Ni el color de su cabello
Ni el color de sus ojos
Su cuerpo no es el que esperabas

Y bajas la mirada
Sientes verguenza
La silueta intenta hablarte
Y solo golpeas con fuerza el suelo con tu bastón
No quieres escucharla
No quieres verla
No quieres sentirla
No quieres comprometerte
No quieres nada

La silueta se te acerca
Y besa tiernamente una de tus mejillas
Te dá un abrazo fuerte
Y se vá como el viento
Quizás llorando
Quizás riendo
No te importa

Y los días pasan
Las hojas de tu árbol se caen
Y pasas el tiempo ahí sentado
...esperando

Y las canas se apoderan de tu cabello
Implacables
Despiadadas

Cierras los ojos y caes en un letargo eterno
del que nunca más despertarás.


Imagina...


Imagina qué es lo que harías...


Imagina como te sentirías...


Imagina si no la escuchas nunca más..


Imagina como te sentirías


Imagina...finalmente como sería si le hubieses dicho"te quiero".

Saturday, June 23, 2007


Y no nevó

Esperaba una mínima señal ante tal gélido día, el frío me helaba los huesos bajo la parada del autobus. Con el frío olvidé que mi corazón tenía que latir para seguir con vida, olvidé tu cumpleaños, olvidé estupidamente el mio. Me cubrí bajo mi paraguas barato, esperando que algun copo se asomara frente a mis ojos, pero nunca pasó, solo sentí frio. Era similar a esa vez que nuestras miradas se cruzaron en aquella reunion familiar, tan frías, como si no hubiese ocurrido nada entre nosotros, algo así como si una amnesia aterradora se apoderara de tí y de mí, destruyéndonos, alejándonos, olvidándonos.

¿te acuerdas ese día de lluvia cuando golpeaste mi puerta y llorabas lamentandote por aquellos errores que para tí eran grandes?, lucías como un niño sin madre, sin cobija, sin nadie. Esa vez solo pude abrazarte, aconsejarte y terminar con un "esto quedará entre nosotros". Pasaron los días y no me hablaste, al parecer la verguenza te impedía cualquier contacto conmigo, no me importó ya que no podía hacer otra cosa más que entenderte.
Y siguieron pasando los días, hasta que un día nuevamente golpeaste mi puerta, pero esa vez venías con un ramo de flores, ¿recuerdas mi rostro de sorpresa?, tu reíste suavemente un poco sonrojado. Yo me escondí tras la puerta escondiendo aquella ropa que no era digna de tus ojos, solo te limitaste a entrar, dejar el ramo en la mesa y besar estos labios que hasta ese entonces no tenían dueño... como olvidar aquellos tiempos de primavera.

Pero ahora estoy aquí, en el mismo lugar donde nos conocimos tan magicamente, la diferencia es que ahora ya no espero que estés en la esquina esperándome con esa sonrisa tan cálida, te fuiste y me olvidaste... supongo que es lo mejor para tí, porque para mí no lo es, ni lo será.

Ahí viene mi bus, miro al cielo y compruebo nuevamente que este día no nevó.

Wednesday, June 20, 2007




Salió de su trabajo decidida, pasó por la famacia a comprarse la caja de anticonceptivos que necesitaba, compró pan, comida para el gato, siguió caminando y se miró en uno de los vidrios del metro, sonrió sintió la fuerza de un león recorriendo sus venas. Tomó la micro local, se bajó, miró a los niños jugar y siguió caminando rumbo a su pequeño apartamento. Al llegar, se sacó la ropa de trabajo, se puso sus zapatillas, su buzo, hizo aseo, prendió la estufa, pasó la aspiradora y hasta alcanzó a ver las noticias. Tomó una rica once junto a su gato, la estufa y su jarrón de café. Se levantó de su asiento prendió el computador, se conectó a los 400MB que tiene, abrió el mail, apreto en "nuevo", ingresó la dirección del destinatario, y virtió toda su fuerza en un dedicado, barroco y quizás hermoso mail. Al terminar, puso la mano sobre el mouse, lo dirigió al botón "Enviar", miró al suelo, fue al baño, hizo pipí , tomó un vaso de agua y se volvió a sentar frente al computador.
Se transformó en un ratón, apretó cancelar, cerrar sesión, apagó el computador, se puso el pijama y se durmió.

...quizás mañana le diga que le gusta.



Sunday, June 17, 2007


El Viajero

El otro día me encontré con un viajero que venía caminando, lucía zapatos gastados, un abrigo roído por el tiempo y un sombrero negro con una gran pluma blanca que tapaba parte de sus ojos. Llevaba en su mano izquierda una maleta igual de gastada que todo lo demás. Lo observé algunos instantes y noté que el me devolvió la mirada dulcemente, se acercó a mí y se sentó en el cesped conmigo. Sacó un cigarro de su bolsillo y lo encendió lentamente, aspiró y luego formó algunos anillos con el humo que botó. Yo lo seguía mirando en silencio, un poco confusa. Al cabo de un rato el viejo me dijo:
- Lindo día ¿no?
- Si, es un bello día - le dije mirando un árbol bañado en rocío matutino.
- Soy un viajero que no tiene destino en este inmenso mundo, vago entre sueños e imaginación, mi destino siempre es incierto y mi vida no se reduce a nada más que caminar y caminar. He visto a mucha gente pasar por mi vida, amigos perdidos, gente más extraña que yo, pero al final siempre logro llegar al mismo lugar. Cuando llego, siempre veo los mismos rostros, un poco gastados ya, pero siguen ahí haciendome recordar que parte de mí estuvo en ellos en un tiempo determinado - Noté que su rostro se iluminaba por segundos y continuó - En una de mis tantas paradas, conocí a una chica como tú, ella tenía cabellera larga, ojos soñadores y sonrisa única. Ella me saludó y sin despreciar mi forma de vestir, me acogió en su hogar, me dió de comer y una cobija bajo la fria noche. No recuerdo con certeza cuanto tiempo estuve ahí, caí inevitablemente en un tipo de almibar muy azucarado, espeso y armonioso. Me sentí feliz por ese instante, ella siempre me sonreía cada vez que me veía...yo también a ella.
Un día, bajo el atardecer caminamos al mar juntos, ella se adelantó y miró admirándose de las estrellas que ya empezaban a cubrirnos... - Aquel hombre seguía ensimismado en la conversación, mientras yo cada vez me iba interesando en su relato.
- ¿y que ocurrió? - le dije pasándole un pedazo de pan que llevaba en mi canasta.
Tomó el pedazo de pan agradeciendome con una suave reverencia y me continuó - Pues,miré las estrellas también y sentí que salía de aquel ensueño, descubrí que no tenía un rumbo fijo, la miré a ella con los ojos llenos de lágrimas. Ella lo notó y me preguntó que pasaba, le dije que me sentía mal, que sentía que dentro de aquel ensueño junto a ella nada cuadraba, que había algo que estaba mal.
Empezé a sentir miedo, evité que me abrazara, más aún que me viera en aquel deplorable estado.Me había convertido en el mismo cobarde de siempre, aquel que huye de su destino y que no quiere anclar su vida junto a alguien, ni menos mostrarse como realmente es. Ella lloró y me dijo que si me iba a poner bien... no le respondí. Ella escribió dos palabras en la arena, miró a las estrellas y se marchó de mi lado, dejándome ahí, nuevamente con frio, miedo y sin un rumbo.

- ¿Y qué decían esas palabras? - Pregunté ya bastante curiosa. Él sonrió tristemente y me dijo
- "Te extraño" - terminó su cigarró y me miró fijamente - ¿y sabes que fue lo que hice? - Negue con mi cabeza y me dijjo - Fui a su casa, ella no estaba, seguramente no quería verme partir, tomé mis cosas y me marché de aquel lugar.

"...Traté de volver, pero no encontré su casa, no encontré recuerdo alguno, desde ese día tengo quizás una meta, quizás inalcanzable, quizás no, pero cueste lo que cueste, trataré de encontrar a aquella mujer que me hizo sentir bien, que hizo que mi corazón volviera a latir con aquella intensidad que creí perdida en algún viaje de este humilde viajero sin rumbo, sin hogar ni techo, aquel que vive en las nubes y se cierra cuando ve la más minima esperanza aparecer frente a sus ojos..."

Bajé mi mirada y cruzé mis manos - Si ella realmente lo quiere, lo estará esperando, sea donde sea, ella estará siempre ahí, cuando usted realmente quiera verla y aceptarla de todo corazón - Noté la mirada del hombre sobre mí pero continué - Quizás aún tiene miedo de aceptar la verdad -.
-¿y cual sería esa? - me preguntó un poco estupefacto.
- que usted tiene miedo de ser atado, miedo de perder muchas cosas que en realidad no son concretas, miedo a perder sueños que están inconclusos y que son efímeros. Quizás solo si usted quisiera, podría estar viviendo tranquilamente junto a ella en un hogar azucarado, y lo que es realmente importante, feliz de haber elegido bien. - Guardó silencio, se levantó, se puso su gorro y me regaló la pluma de aquel diciendome.
- Aqui tienes la pluma de aquel pájaro descarriado, ahora debo seguir mi viaje, en busca de ella...pero ahora será en serio - Le sonreí tiernamente y le dí la mano despidiendome.
- Quizás nos veamos algún día de nuevo - El asintió con una sonrisa, cogió su maleta y desapareció rápidamente entre el bosque.


Quien sabe que ocurrió, que ocurrirá y que pasará con él. Lo que sí sé es que lo esperaré aquí sentada, hasta que algún día aparezca frente a mis ojos y se dé cuenta que he estado con él siempre, escuchando nuestra historia una y otra vez...y que no me canso de aquello.

Friday, June 15, 2007


http://loganx78.deviantart.com/

Deseos Utópicos

Anoche me subí a mi bote, ese bote que siempre me arrepiento de tomar, lo tomé y empezé a remar con fuerza, busqué la luna y no apareció, solo está el sol que me quema con sus rayos, como si se vengara de mí.

Cuando la noche llega, mi luna no está, solo veo las estrellas que buscan desaparecer luego, alguna que otra nube me saluda en el cielo, pero se disuelven rápido. Sigo remando, tratando de llegar a un lugar desconocido...por primera vez lo anhelo, pero la luna no está ahi para apoyarme. Continúo mi loca travesía pero las olas me impiden avanzar, una ola en particular tenía un misterioso aroma a jazmín, ese aroma que me idiotiza y me deja perpleja por algunos segundos, trato de surcar las olas con mis remos ya malgastados por la acumulación de sal, pero antes de analizar la situación otra ola me cubre entera y me hace recordar que debería estar en la orilla...pero yo no quiero, mi luna aún no sale...y la estoy esperando.

Pasan las noches y mi bote yace tranquilo en la inmensidad del mar, me acuesto en él un poco triste y con frio, miro al cielo y las estrellas se están riendo de mí, al notar esto me levanto molesta y empiezo a remar nuevamente. Continúo remando con fuerza, mis brazos se desgarran, me duelen pero solo intento alejarme de aquellas estrellas burlonas.

Al llegar el día miro al Sol, hoy tiene algo extraño, algo lo acompaña, observo un poco encandilada y porfin noto que allá está ella, y la veo por primera vez, mi luna, mi luna querida.

Sigo remando y porfin mi bote toca tierra, me bajo de él con las piernas entumecidas, me siento en la arena de la playa, apoyo mi cabeza en mis rodillas y observo la luna con cierta emoción. Cierro mis ojos y me quedo dormida, al abrirlos de nuevo siento su cálido abrazo, su cabeza se apoya en mi hombro...se quedó dormido a mi lado, le acaricio el cabello y sonrio, le doy un beso en su mejilla y me quedo observando el mar, la luna está bailando con las estrellas y el sol sonriente ya duerme bajo las montañas.

Mientras tanto yo me quedo con él y no pensamos en nada más que acompañarnos hasta quien sabe cuando, no me importa, solo quiero ser feliz con esa persona.

Monday, May 07, 2007



Soy la que se sienta en un banco del parque, aquella que se sienta a observar como las hojas se vuelven grises y caen despidiendose de dos temporadas de auge. Cuando poso mi trasero en mi asiento inmediatamente veo como pasa la gente, algunos me miran otros hacen caso omiso de mi presencia, no me importa (o eso digo).

Al cabo de dos días se sienta a mi lado un joven, es moreno y tiene un semblante soñador y a veces utópico, le sonrio levemente, él también a mi y comenzamos a charlar de la vida, sobre caídas y triunfos. Él miró al cielo apoyando toda su espalda en el respaldo de mi asiento, yo lo miré con una mirada curiosa y le pregunté que le ocurría, él se volvió hacia mí y me contó una historia, una historia que recíen empezaba, una historia de amor (esas que me encanta escuchar, en especial cuando está nublado y llueve).

Me contó que conocío a su musa un día casual, una tarde casual, en un momento casual. Ella lucía pelo largo y negro como el carbón, bebía un café leyendo un libro de Cortázar en una cafeteria con aires de antiguedad, a él le sorprendió su mirada fija sobre las líneas de aquel libro ya gastado y con hojas casi cafés, su mirada mostraba entre enamoramiento, suspenso y admiración. Él se sentó cerca de la mesa de ella y disimuló su mirada, escondiéndola tras un diario de prensa sensacionalista. Pidió un café, tratando de no hacerse notar, no queria interrumpir tan asidua lectura de aquella fémina que había capturado su atención.

Al cabo de cinco minutos sorbió su taza de café negro y se acercó timidamente a ella, esta al verlo a su lado le sonrió, marcó la página del libro y lo cerró, lo saludo cortésmente, él sintió como si el mundo le sonriera a través de ella, él la invitó a una segunda taza de café y ella aceptó. Gustoso se sentó al lado de ella, y empezaron a conversar como si hubiesen sido amigos de infancia, todo en aquella tarde un poco fría un poco cálida.
Al caer la noche, ella miró su reloj y le informó a él que debía dejarlo. Él un poco triste le sonrió, ella solo posó su mano en el hombro de él despidiendose, así como si nunca más se fueran a ver.

Él sintió que no podía dejar esto así, la tomó de la mano y le pidió que porfavor no lo olvidara, que a pesar de haberse conocido recién él sentía que ella era su musa. Ella al escuchar estas palabras simplemente le sonrió y le dijo que solo si el deseaba con todo su corazón verla, podría lograrlo. Dicho y hecho ella lo abandonó en la ya fria noche de la oscura ciudad sin ningún rumbo que tomar ni camino a seguir.

Mientras me contaba todo esto, veía como aquellos ojos soñadores brillaban como dos estrellas recien nacidas. Él me pidió una solución, yo solo le dije que esperara, que si el destino así lo quería volvería a verla cuando él menos lo imaginara.

Al decir esto el observó hacia la calle y vió como su musa paseaba aún con su libro bajo sus brazos, su mirada era un poco triste, un poco desolada. Él me miró con emoción y me comentó que ella era el motivo de su alegría, que lo disculpara que iba a ir a saludarla. Asentí con una sonrisa y el se levantó de mi lado, arregló su cabello, sacó una flor del parque y fue con aire decidido a encontrarse con ella.

Así pasaron los meses donde él se sentaba a mi lado y me contaba como iban sus encuentros con su musa, cada vez conversabamos más y más hasta que un día la conocí, estaba tomada del brazo de él, su mirada había cambiado, era reluciente, brillaba y mostraba por sobretodo una cara de felicidad y niñez... esas caras que una nunca va a olvidar.

A veces pasan a verme, me traen un café, otras veces unas flores y cuando notan que estoy un poco aburrida me leen juntos cuentos de Cortázar. Después de despedirse corren en el parque y se quedan acostados en el pasto mirando el cielo, no les importa el tiempo y eso... eso señores es lo mejor.



A mi amigo Luis y su Musa, aquella que llena de alegria su mundo.

Friday, April 13, 2007



Pausa


¡Hey!, haga una pausa, detenga el motor, míreme a los ojos y observe.

Son mis ojos los que huyen cuando me mira, y usted lo sabe. Deje ese manubrio por un instante, levántese de su asiento, baje de su auto y mire como las estrellas están fijas allá en aquel despejado cielo nocturno.

Y le digo, es usted el que se pone diferentes abrigos en distintas situaciones, situaciones que lo ameritan, situaciones que le pueden agradar, como desagradarle. Elija usted un abrigo correcto para que salgamos a caminar. Un abrigo grande en donde los dos caminemos sin frio en invierno, un abrigo donde yo pueda contarle todo lo que pienso, donde mi mirada se fije en solo usted y no tenga miedo de ser juzgada.

Asi pues, le digo que también saque su paraguas, o si quiere hacer algo mejor, atrévase a ser bañado por la lluvia y yo estaré ahí a su lado haciendo lo mismo. Atrévase a hacer lo que su mente no le deja hacer, y siga a su corazón que busca bañarse bajo la lluvia y llegar al extasis de la felicidad.

Si usted lo desea, algunos días me alejaré de su lado para que no sienta que ha perdido su vida junto a mí, pues le digo a usted señor, que no deseo robarle su vida, así como yo también busco que usted no se robe la mía. No tenga miedo de decirme que hoy quiere caminar solo, yo lo entenderé y esperaré su regreso, mientras tanto yo también caminaré por mi lado, haciendo mis cosas, sin ofenderlo ni usted a mí.

Asi pues, vuelva a su auto y limpie la suciedad que lo cubre, cuidelo con esmero y lleve a quien quiera en él, pero no olvide aunque sea una vez al mes, bajarse de él, disfrutar de la hermosa lluvia de invierno
... y todo esto sólo si usted quiere.

Sunday, April 08, 2007





Porque ya no creo en la misma canción que me daba animos
Porque ya los cuentos de hadas han desaparecido de mi alma
Porque ya el recuerdo maternal no está
Porque ya no soy la misma de hace 2 años
Porque no tengo experiencia
Porque ya me cansé de escribir cuentos
Porque ya no creo en el amor
Porque ya perdí todas las esperanzas
Porque ya me cansé de esperar
Porque ya voy a cambiar la hoja de mi libro
Porque ya no me quiero forzar a amar
Porque ya no creo en noches maravillosas y días esplendorosos
Porque ya no miro las estrellas como antes
Porque ya dejé de ser una niña
Porque ya mi niña interior ha muerto
Porque ya me aburrí de ser tierna
Porque ya sé que no piensas en mí
Porque ya sé que nunca los voy a conocer
Porque ya abandoné mis ideales de niña
Porque ya no habrá vestido blanco ni flores
Porque ya no quieres verme
Porque ya no me escuchas cuando lloro
Porque ya no escuchas cuando te llamo
Porque ya mis ojos no lloran
Porque ya no creo en la felicidad
Porque ya no te puedo extrañar
Porque ya mi corazón se separó de mí
Porque ya no tengo fuerzas de seguir
Porque ya sé que esta es mi realidad
Porque ya sé que me espera el infierno
Porque ya sé que no puedo bajar de peso
Porque ya nadie me ve como lo que soy

Por eso y mucho mas...



Thursday, March 22, 2007





Él y Ella

Él la conoció a ella por casualidad.
Ella lo conoció a él por casualidad.
Un día soleado.
Un dia apagado.

Él no comprendía porque ella se le hacia intesesante.
Ella no comprendía porque él se le hacia interesante.
Al mirarla.
Al mirarlo.
Al hablarle ella.
Al hablarle a él.

Ninguno de los dos comprendía.
el porque de aquella cercanía.
e inexplicable atracción aquel día.

Él no quería amar más.
Ella no quería sentirse nunca más frustrada.
Él cerró una puerta que juró no abrir.
Ella cambió la hoja de su libro y olvidó.

Él trataba de justificarse.
Ella trataba de ocuparse.
Pero al final, siempre, inevitablemente.
Como la puesta del sol.
Sus miradas se juntaban nuevamente.
Y por segundos.
Sólo segundos.
Eran felices.
Segundos en los que nunca se tocaron.
Segundos en los que nunca se dijieron las cosas que sentian.
Segundos en donde nunca se besaron.
Segundos casi inexistentes.

Así pasó un año.
Hasta que se encontraron por casualidad.
Él la miró y sonrió.
Ella lo miró y sonrió.
Él la invitó a un café.
Ella aceptó.

Y se sentaron en la mesita de madera.
Bajo un árbol que ya empezaba a despedirse.
De su hermosa primavera.
Él bebió un café fuerte y cálido.
Ella bebió un té refinado y suave.
Y sus miradas se juntaron nuevamente.
Por segundos.
Y separaron la vista al mismo tiempo.

Él le contó sobre sus deseos.
Sin entender porqué lo hacía.
Ella le contó su vida.
Sin entender porqué lo hacía.
Él le contó sus penas.
Sin entender porqué lo hacía.
Ella le contó sus angustias.
Sin entender porqué lo hacía.

Él se sintió a gusto.
Ella se sintió a gusto.
Él sintió la felicidad olvidada en él.
Ella sintió el consuelo que nunca sintió.

Él pagó la cuenta.
Ella lo esperó.
Él le dio las gracias.
Ella lo abrazó.
Él no entendía.
Ella tampoco.

Se separaron.
Prometiendo volver a verse.
Él le dió un beso en la mejilla.
Ella lo abrazó como nunca antes.

Él fué feliz con ella.
Ella fue feliz con él.
Pero los dos tienen miedo.
De admitir.
Que esa felicidad.
Es la que andan buscando.

Y Él juró no volver a abrir esa puerta.
Y ella Cambió la hoja de su libro.

Y un día bajo las hojas de Otoño.
Admitieron porfin.
Que eran uno.
Pero a la vez.
No eran lo mismo.
Y apesar de eso.
Eran felices.
Juntos.
Bajo las Hojas de Otoño.


Saturday, March 17, 2007


Texto antiguo que pillé en mi carpeta de textos llenos de polvo.




Sucede que...

Sucede que un día me desperté con ganas, con ganas de escuchar a mi corazón cuando latía por esa persona. Cerré mis ojitos y escuché atentamente como este latía sin cesar, tan solo al pensar en él. Me pregunté si quizás eran esos días en donde amamos más que de costumbre, Respuesta: quizás, pero no lo quería creer. Mantuve mis ojos cerrados y pensé si esa persona sentía lo mismo por mí, en ese preciso momento, en ese instante maravilloso, y debo admitir que sentí como una alegría infinita me invadía.

Pero abrí mis ojos y miré a mi alrededor, estaba sola, en esta pieza llena de recuerdos y libros abandonados, tu calor se había ido y me sentí sola. Pensé en tí todos los meses, hasta que finalmente, despues de un año, eras como un recuerdo bajo una piedra, algo que olvidé para no sufrir más.

Amor en vano, amor lejano.

Pasó un año y te ví bajo aquel árbol misterioso en donde nos juntábamos, estabas empapado con la lluvia que caía sin misericordia, tus ojos estaban llenos de lágrimas y deseos inconclusos, me miraste con esa tierna sonrisa (aquella sonrisa que estoy segura que solo yo amo), y me sentí como aquella chica que escuchaba su corazón con los ojos cerrados, olvidé todo lo ocurrido, y mi corazón comprendió por fin, que tú eras el único a quien realmente quise y que, a pesar de todo, siempre estuviste ahí escondido pero ahora ya no me averguenzo de sacarte de aquel lugar y mostrarme como realmente soy.

Saturday, March 10, 2007

http://heida.deviantart.com/


Poema del Ángel

No sé que siento
No sé que miro
No sé si veo
No sé siquiera si estoy con vida
No puedo ver mis manos
No siento mi alma en mi cuerpo
Sigo cayendo con rapidez

Toco el suelo frio
Se siente en mi mejilla
Mientras la suave brisa moja mi cabello
No me miren que no quiero
Dejenme en paz aqui

Miro el cielo y lo veo como siempre
Triste y vacío
Pero ahora algo distingo
Es una mano palida como el papel
Se extiende
La tomo sin saber porqué
Y por fin entiendo
Siento que vuelo entre las nubes
Y porfin estoy
En los cálidos brazos de mi amado Ángel



Un texto que le dediqué a Camila en mi deviant...quizás no es mucho pero en ese momento me inspiré...saludos :)

Friday, February 16, 2007



Sucede que la gotita cayó sobre un charco, y fue feliz por un instante al sentirse en compañía de otras iguales a ella. Pero vino el sol y las vaporizó a todas menos a ella, ella siguió en el suelo preguntandose porqué ella no pudo tener lo mismo que todos quienes la rodearon. Se quedó mirando al sol, pero vió que muchas nubes lo tapaban y seguía sin entender porqué. Buscó y buscó la forma de ver al sol, intentó muchas formas de hacerlo, cambiando de posición, haciendose amiga de la tierra, de los gusanos, de las pequeñas ramitas, pero ni aún así encontró una solución a la gran angustia y enojo que tenía hacia el sol, a cambio solo encontró malas experiencias y soledad.

Finalmente una noche divisó a la luna que aparecía pálida sobre ella. La gotita notó que los ojos de la luna estaban puestos sobre ella, y la miró preguntandole que era lo que ocurría, la luna le sonrió y le dijo que la había estado observando todo este tiempo. La gota observó a la luna, se sentó en la tierra y luego de pensar un momento le pidió un consejo a la Luna. Esta la miró y le dijo "Has hecho de todo, pero menos gritarle al Sol que se abra paso...¿por qué no le gritas al Sol?" . La gotita se quedó pensando y se despidió la luna con un dejo de esperanza.

Al día siguiente vió las nubes amenazadoras, parecía como si el sol nunca más saldría pero la gotita tenía esperanzas, así que abrió su boquita y gritó con fuerza al sol. Se produjo un silencio y nada ocurrió, la gotita bajó su cabeza tristemente y se acostó encima de una hoja quedándose dormida sobre ella.

Al despertar grande fue su sorpresa al encontrarse rodeada de todas las gotitas, ella no podía creerlo, todas estaban de vuelta con ella y le sonreían como siempre, y la apoyaban como siempre. Y pensó por un instante en que volvería a quedarse sola o quizás no...ya no le importaba, pasara lo que pasara, ella aprovecharía todos los días que durara la estadía junto a ellas.

Y sucedió muchas veces, pero aquellos días solitarios los pasaba conversando con la Luna de la cual aprendió mucho, aprendió a convivir con los gusanos que la menospreciaban como tal y con la tierra que quería absorverla a toda costa. Y un día, cuando ella ya era sabia y nadie podía derrotarla sintió que el sol la innundaba con sus rayos y se la llevaba junto a él, para ser feliz junto a él para siempre.

Tuesday, February 13, 2007



Baila


La bailarina baila y baila sobre un lago, día y noche, recordando los viejos tiempos, anhelando cosas que nunca le han pasado.

Su cuerpo al bailar se mueve como el viento sobre el lago, ella es suave como una pluma e inocente como un pichón, no conoce la maldad, no conoce los celos, la envidia...pero también no conoce el verdadero amor.

Ella baila todos los días, sintiendo como el viento acaricia sus blancas mejillas, baila deseando tener alas para volar de aquel lugar tan solitario, baila escuchando su corazón latir por algunas cosas que aún no comprende y que no sabe aún si algún día las entenderá. Ella está ahi, bailando en su lago solitario, deseando que algun día su alma baile más allá de donde duerme el sol y poder algún día descansar de tanto bailar...en vano y sola.

Sucedió que un pequeño pájaro bajó al hombro de la bailarina que danzaba y le recitó al oído:

Baila y baila bella bailarina
Tú que no conoces el sentido de las cosas
Tú que deseas tanto algo que no sabes que és
Tú que con tu belleza encandilas hasta al mas ciego de los hombres

Oh! bailarina no olvides tus bellos pasos
esos pasos que te hacen única bajo la luz de la luna
Oh! bailarina no olvides que eres bella
y que nadie podrá robarte aquello
Oh! bailarina, ahora saca tus bellas alas
y vuela entre el viento
Buscando a aquel que tiene tu corazón
Vuela como un pájaro
Solo vuela bella bailarina.


La noche llegó, la luna se asomó y sobre el lago ya no habia nadie excepto algunas plumas dejadas por alguien que ya fue olvidado.

Thursday, October 26, 2006




Monólogo del ciego



Heme aquí, bajo las espinas de las rosas, tratando de mirar al cielo resplandeciente que me ciega allá arriba, impávido y sin misericordia.

¿Yo? ¿Quien soy?, pues me presento mi nombre es… no vale la pena decirlo, a nadie le interesa.

Todos me rehuyen, o al menos eso creo, no se porque pero cada vez que trato de conversar con alguien siento que me mienten, que no me escuchan…que nadie me entiende…por eso es mejor estar aquí, atado entre las espinas, que me hieren, recordándome cada minuto, cada segundo, que todos me repudian y que no me escuchan.

Tengo una espina en el oído, una que me clava y no me deja oír todo con claridad, escucho las cosas a medias… ¿Qué cosas?, escucho consejos…o al menos eso parecen. Algunos de esos consejos me reprochan, otros me acompañan, pero no logro entenderlo, no logro asimilarlo.

Me siento solo, creo que las espinas de estas rosas crecen cada vez mas y ya casi no veo nada…curioso, primero cegado por el sol, ahora ciego por las espinas.

Deja acomodarme dolor insano, que viviré aquí por mucho tiempo, mi cuerpo agotado no quiere mas lucha, me cansé de seguir moviéndome sin resultados entre las espinas de los irónicos rosales.

Es irónico pero tú rosa roja, tan bella y tan suave me miras cínicamente, mientras el suave rocío de la mañana te baña en un elixir de vida incontenible.

No me mires que me duele, no me roces que mis heridas sangran. Déjame con mi alma, ¿alma?, alma mía eres lo único que tenía…. ¿donde estás alma mía?, ¿cuando olvidaste a tu dueño y te fuiste a bailar con las estrellas en el cielo?, no me dejes solo aquí en la oscuridad infinita, no me abandones cuando más te necesito…alma…rosa….espinas dolorosas.


Soy un hombre que yace sin alma, sin nadie…esta noche estoy mas solo que nunca.

¡OH! Te veo alma mía, estás junto a la luna sonriéndome, extendiéndome tu suave mano, invitándome a bailar con las estrellas.
Extiendo mi mano, las espinas me lo impiden, pero el dolor ya es común en mí.

Insisto, extiendo mi mano y siento el suave frío nocturno, por fin siento un olor, es el olor de mi sangre, pero ahora es un olor agradable ya que es mi sangre…mi vida.



A dalla...

Monday, October 02, 2006




Carta al Desinteresado

Hay veces en que tu logras hacerme sentir como en las nubes, no puedo explicarlo pero cada palabra tuya resuena como una nota en mi cabeza. Sé que no sientes lo mismo por mí, ya que eres una persona totalmente centrada en lo que hace para beneficio propio y quizás para los más cercanos a ti. No te culpo de nada ya que no soy nada para ti. Hay días en los que desearia despertarme y saber que tú piensas en mi, a veces imagino mas cosas de las que debería pero bueno, esa es mi imaginación; una imaginacion que no tiene limites y que en determinado momento me hace sentir bien, creyendo cosas que no son y que quizás nunca serán. No digo que estoy perdiendo mi juicio de realidad, porque realmente no es así…entiendelo, soy mujer. Nosotras a veces deseamos mucho más de lo que podemos tener y eso nos sume en un mar de desesperación y frustración.

Como me gustaría tomar tu mano y sentir tu calor en mi palma, caminar bajo los árboles que tantas veces he imaginado caminar junto a ti, conversar sobre los temas que tenemos en común o incluso mas simple que eso…disfrutar el silencio. Estas son cosas que nunca sabrás y que jamás entenderás el porqué las estoy escribiendo.

Te considero una persona, sabia, racional y tierna. Por otro lado eres terco, antipatico y egocentrico. Tienes cosas que siempre he detestado pero no se porqué estas no me causan molestia alguna…estoy enamorada de ti y quiero que algun día lo sepas… pero esta carta nunca llegará a tus manos…eso lo se y lo asumo…sé que nunca te lo diré y asi con dolor observaré el día en que sepa que otra te acompaña… lo asumire con la frente en alto ya que no soy digna de tu cariño ni nada. No lo digo porque seas superior, lo digo porque simplemente no entro en tus estandares de busqueda… porque no soy mas que una amiga y ahí me quedaré siempre.

Palabras de tristeza pueden ser, pero no busco que me compadezcan ni menos que me entiendan, asi como tampoco busco que me digan que estoy equivocada…¡dejenme ser!... es como yo pienso, es lo que siento.

Llegará el día en que otra persona ocupe tu lugar en mi corazón, quizás cuando vea esta carta la encuentre absurda, pero tu recuerdo siempre estará en mí.

Lamento ser cobarde…lo admito, lo soy… no soy ruda, ni jugada por mis cosas, y este quizas es mi mayor error…pero nunca lo sabrás…simplemente porque no puedo decirtelo, porque dentro de mí, ese sexto sentido me dice que no es tiempo, ni nunca lo será…triste… sin duda…será.



Friday, September 01, 2006



Carmesí

Me siento en uno de los tantos asientos del parque, observo a mi alrededor y el silencio ronda en esta noche silenciosa, mi abrigo negro me cubre del frio que cae, me siento y recuerdo sus ojos, tan brillosos y llenos de alegria, recuerdo sus movimientos suaves y las miradas que timidamente me dirigía, el calor me vuelve al cuerpo como una taza caliente de un rudo café negro.
"te extraño" es lo primero que se me viene a la mente, sacudo mi cabeza en reproche y subo mi vista a las estrellas que palidas en el cielo me miran con melancolía. Recuerdo tus labios rojo carmesí distinguiendose por sobre todo tu cuerpo, un cuerpo sencillo pero a la vez hermoso y radiante de felicidad.

Pensar que te tuve entre mis brazos tan solo unos segundos, unos segundos eternos en donde pude sentir tu aroma suave, tu ser, tu simpleza, tu armonía. Pensé en esos segundos como sería mi vida contigo, y por primera vez en mi vida sentí que podría ser una vida feliz llena de armonía y de equilibrio. Pero el abrazo terminó, volví a la realidad la cual es una realidad distante y fria, donde tú caminas de la mano con otra persona, donde mis sueños murieron, donde mi esperanza de volver a encontrar alguien como tú se perdió en lo más profundo de mi alma...todo por mi estupido miedo a no decirte mis sentimientos.

En mis sueños imagino el momento, tú y yo jóvenes, tú sostienes mi mano con fuerza y me sonries tiernamente, tu belleza va mas allá de lo físico y eso me cautiva, toco tu suave mejilla y te digo sin miedos lo que siempre anhelé decirte en persona "te amo".

Ahora no se si seas feliz con esa persona, no sé si alguna vez anhelaste escuchar esas palabras de amor saliendo mi boca, no sé si alguna vez me deseaste, no se si estás feliz con tu vida...lo unico que si sé es que esta noche, sentado bajo las estrellas recuerdo una vez más tus bellos labios color carmesí y la melancolía de este hombre viejo vuelve a brotar.

Tuesday, August 29, 2006




Sueños de Niños

Imapávido llega el atardecer frente a mi ventana, mientras observo como los niños juegan a la pelota. Sus risas y sus palabras me llenan el corazón de alegría, mientras yo tras mi ventana los miro con cierto grado de envidia.

Miro mi cuerpo y noto como mis manos se vuelven como las de un adulto, mi mirada se torna fria y calculadora, "no hay tiempo para ver niños" digo en voz alta demostrando mi hombría, me dirijo al baño y me observo fijamente, las canas se apoderan de mí todos los días, me siento realizado, soy exitoso, tengo todo lo que deseé cuando era apenas un estudiante con miras hacia un mundo mejor.
Obedecí a mi padre cuando decía que el estudio es el que me sacaría del antro de perdicion en el cual vivía, obedecí cuando me dijo que mis amigos no eran la prioridad y en realidad tenía razón, ya que pude lograr todos mis propositos pisoteando gente y sin sentir nada por ellos. Obedecí cuando me dijo que lo que debía estudiar era algo con miras económicas altas, para asegurarme un buen porvenir y jubilación decente.

Ahora que te has ido y me miro frente al espejo, veo tu rostro frio y tus arrugas producto del esfuerzo que en tus tiempos hiciste, veo esa mirada fria con la cual mirabas a mamá, veo esa mirada fria y llena de soledad, pero con un orgullo que es dificil de destruir, veo tu rostro en mí.

"El orgullo es parte de mí, nadie me tolera pero me admiran, no dejo que me reprochen mis actos, no ayudo a nadie y tampoco quiero ser ayudado", Noto que al decir estas cosas mi pecho se infla como palomo, y me siento orgulloso mientras me paseo con cierta altaneria.

Y miro a mi alrededor, y vivo rodeado de lujos, mi casa está vacia, la oscuridad la invade, soy todo un hombre hecho y derecho. Camino hasta la sala donde una gran mesa se extiende, me siento en la cabecera y siento la soledad, nunca pude hacer lo que quize, no tengo hijos, no tengo quien me ame en las noches tristes y oscuras bajo mis sabanas de lino, no tengo eso a lo que le llaman amigos, no se que es tener uno ni como cultivarlos.


....y pensar que solo quería ser escritor.


Un fuerte golpe me saca fuera de sí y se acerca el flaco soto.

- Oye hueon, tira la pelota po - me dice con su cara llena de polvo de nuestra cancha imaginaria

Sonrio, le entrego la pelota y me voy a jugar con ellos..."aun estoy a tiempo" y me voy corriendo, mientras la cara fria de mi padre me observa tras la ventana.

Thursday, February 23, 2006



Tango

Es una mañana pálida en los techos de una casa sencilla. Me despierto ante el caminar lento pero firme de él, abro mis ojos lentamente y me levanto hacia el baño...lo miro, está en el pasillo y me mira con cara sonriente y tierna a la vez, lo saludo y sigo mi camino al baño, al salir ya vestida me dirijo a la cocina y observo como él sentado en un sillon rojo muy sencillo mira el sol que se asoma por el oeste, mientras el piar de los pajaros inunda la casa...¿que estará pensando?, me pregunto y entro a la cocina a prepararme lo tipico de desayuno, cereal de chocolate con leche de vainilla.
Al salir observo que se acerca a su antigua radio, (esas con parlantes gigante y perillas que se deslizan), sintoniza una radio AM en donde todo el día tocan los memorables tangos, Argentino Ledesma, Julio Sosa, Carlos Gardel, etc. Los escucho sentada en el comedor mientras el camina hacia su sillón y vuelve a observar el amanecer, luego me mira mientras yo aburrida escucho las aburridas tonadas melancolicas y sin sentido para mi, él me mira y me sonrie preguntandome como dormí, le respondo que bien mientras leo el diario sensacionalista que siempre compra por las mañanas, el vuelve a mirar el amanecer sumiendose en pensamientos profundos, lo observo y veo como las canas ya se apoderaron de él y su cuerpo ya desgastado por los años reposa calmadamente en aquel sillón antiguo, suena la cancion Allá en el cielo y se queda pensando.

Allá en el cielo

Linda es mi agonía, vuelvo a verte
a pesar que estás ausente de la vida.
Lloro de alegría por mi suerte
hasta al cielo iré enseguida para amarte,
adorarte y tenerte siempre... siempre...
Corazón, ¡te quiero más que antes!

Allá en el cielo,frente a Dios,
eternamente,volveremos a encontrarnos
para nunca separarnos más.
Libres...No tendremos que escondernos,como antes,
para vernos,por temor al qué dirán.Creo
allá no valen papeles,ni prejuicios, ni más leyes
que el amor y la verdad.
Seremos felices en el cielo,allá en la eternidad.

Todo es efímero en la vida,
fui feliz porque tenía tu cariño.
Casi enloquecí cuando morías,
no eras libre y no podía ir a verte.
Abrazarte y besarte no podía,
pero sé que pronto he de tenerte.

Me levanto y voy a dejar las cosas a la cocina, en eso suena el timbre, para ahorrarle la molestia a el voy yo y veo que es Fernando, el compadre de él, le abro la puerta y entra un señor canoso con una bolsa negra bajo el brazo, le sonrio y me retiro a mi pieza a ver uno que otro de esos programas aburridos que dan por la mañana. Al rato escucho ruidos desde la cocina...me asomo lentamente y veo como Fernando saca dos vasos pequeños, y abre la caja de vino barato...tinto... niego con mi cabeza y me devuelvo a lo que estaba haciendo.

Al cabo de un rato me preparo a hacer alguna q otra cosa...aseo quizas, y voy al living donde aun suena la radio melancolica y ellos conversan, él con el vaso aun medio lleno, se nota que no ha tomado mucho, Fernando riendo y conversando cosas de antaño y mas de alguna historia de bar, sonrio y él al notar esto sonrie tiernamente.

Fernando se va y él al despedirlo le dice "ya nos volveremos a ver", Fernando le responde "si viejo, cuidate mejor", cierra la puerta y camina lentamente a su habitacion, aparezco yo con una escoba y él al verme hace un paso de tango improvisado y luego se rie...me rio y lo veo pasar a su pieza donde pasa el día fumando y viendo peliculas del antiguo western.

Se acaba el día, casi no noto su prescencia ahi, simplemente veo como cada 4 horas va a darse una vuelta donde estamos mi hermana y yo, para ver si estamos bien...en ese momento pasa el carro del pan yme pregunta si quiero comerme algun pastel, le sonrio y le digo que bueno. El saca de una billetera desgastada un billete y me lo entrega, salgo a comprar pan y me compro un pastelito con manjar. Al llegar a la casa tomamos once y el nuevamente se retira.

Los días pasan, un día como todos vamos a verlo con mi hermana para despedirnos, el nos mira y dice "¿quienes son ellas?"...mi alma se rompe en pedazos y no puedo evitar llorar, mi tía me dice que me tranquilice y le dice a mi abuelo que somos sus nietas...el mira al vacio y no recuerda nada...me despido de él desde el marco de la puerta de su pieza su cara está palida y fria...totalmente desconcertado..ese fue mi último día con él..nunca mas lo vi con su sonrisa...solo lo vi por el vidrio de una caja cromada...donde por fin se fue Allá en el Cielo con su querida vieja...asi lentamente como cantó más de alguna vez Argentino Ledesma.

Te conocí poco, pero lo poco que te conocí descubrí que todo el dolor que causaste en tus tiempos de oro, fueron perdonados al tener una actitud tan sabia y buena con nosotras...gracias por todo

A mi abuelo....

Thursday, December 01, 2005


Amanece, el sol se aprecia fuerte desde la cordillera te levantas apurado, sabes que tienes que ir a buscar el pasaje q te lleva junto con los que amas, te bañas raudamente, te vistes rapidamente y ves que hoy es el día.." ok...entraré" dices sin pensarlo dos veces y la ves ahi esperando ansiosa. Te sientes reprimido, hay algo dentro de tí que no puedes decirle y que añoras decirle "hola...hazme un favor?...." eso fue todo lo que dijiste, no esperas su respuesta y le dices adios sin más, olvidaste a que entraste. Apagas el computador y sales velozmente a juntarte con tu amigo de infancia, ese que siempre está ahi contigo. Caminas por las calles de cual vieja ciudad y observas con una sonrisa todo lo que te rodea, sabiendo q el día de mañana ya no estarás ahi sino con tus padres en tu ambiente y clima ideal. Pagas el pasaje y sonries aliviado, de pronto te asalta la amarga idea de volver a tu casa buscar la cantidad de cosas que debes llevar contigo...sabes q es tu ultimo dia ahi en ese lugar. Sales a comer con tu amigo riendote y conversando sobre lo intenso que fue este año y las locuras que cometiste en fiestas. De pronto te sacude un flashback "suave brisa moja mi cara en una noche estrellada" despiertas del idilio y recuerdas nuevamente el dia, algo te remuerde aun ahi dentro pero prefieres evitarlo hablando con tu amigo y dejar de lado eso que te sacude tu mente. Miras tu reloj "ya es hora", te dirijes a tu casa velozmente y coges todo, antes de irte miras la pantalla y sacudes la cabeza olvidando todo.
Te subes al bus te sientas sintiendo un alivio, ya estarás ahi, solo espera un día sentado y estarás con ellos. Pones tus audifonos en tus oidos, escuchas la musica que te gusta y mueves la cabeza, sonries... ya estarás ahi...lo sabes. La noche cae, miras la ventana y luego de sentir como tu cuerpo se relaja, la recuerdas, sonries y duermes, pero antes dices..."solo es un sueño y todo será distinto mañana...cada día más lejos de ti".